“No voy a llorar” es el disco de esta nueva figura de la música tropical chilena. Cuenta con 12 canciones, de las cuales nueve son de su propia autoría.

Este disco mezcla ritmos como el merengue y salsa, con un toque romántico único y personal de la artista, en el que busca hacer bailar a todos y que anhela “compartir la música con todos nosotros”.